martes, 7 de marzo de 2017

INVESTIGACIÓN SOBRE SUEÑO INFANTIL Y LACTANCIA MATERNA. AYÚDANOS A CAMBIAR EL PARADIGMA.




En el marco del grupo de investigación de Lactancia Materna-Psicología Perinatal de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) [grupo creado bajo el amparo del convenio de colaboración de dicha universidad con el instituto de salud Carlos III (IMIENS)] estamos llevando a cabo una investigación sobre el sueño infantil y la lactancia materna codirigido por las doctoras Ana Lisbona, Ibone Olza y yo misma.

Buscamos padres y madres de niños y niñas para responder a un breve cuestionario. Aunque lo ideal es que sean menores de 6 años, el cuestionario puede contestarse de manera retrospectiva para aquellos niños más mayores, hasta 10 años.

Para abrir el cuestionario haz click sobre la imagen






Al finalizar el cuestionario se ofrecen una serie de consejos sobre el sueño infantil y la lactancia materna y se participa en el sorteo de un libro sobre el sueño infantil.

Los interesados en los resultados del estudio, podéis enviar un email a: amlisbona@psi.uned.es indicando en el asunto RESULTADOS SUEÑO INFANTIL

Gracias de todo corazón por tu participación




sábado, 4 de marzo de 2017

QUE NO TE ENGAÑEN. TU BEBÉ NO MURIÓ POR TU CULPA.

Fuente de la imagen: La Demajagua

Hoy leo en los blogs de Consulta de Lactancia y Lact App sobre el dramático caso de un bebé supuestamente muerto por deshidratación debido a la hipogalactia de su madre y, como a cualquier asesora de lactancia, el tratamiento que se le ha dado en los medios me produce nauseas y un "cabreo" (con perdón) difícilmente controlable. Pero, además, en esta noticia hay algo terriblemente dramático que duele hasta físicamente: el sentimiento de culpa que destila cada una de las palabras de la madre en el artículo original, que no os enlazo porque paso de dar visibilidad a una fundación dedicada a desacreditar la lactancia materna, como es Fed ist Best, en cuya web la madre del bebé hizo público su caso 5 años después de que sucediera. 

Así que desde este blog, mi casa, necesito expresar  mi dolor por esta madre, y explicarle que no, 

que le han engañado, 

que la culpa no fue suya,

ni de lejos.

Querida Jillian, ellos, el personal sanitario que te atendió en el postparto, son los único culpables. Ellos tenían la responsabilidad de controlar el establecimiento de la lactancia, y deberían haber estado preparados para identificar los signos de alarma de que el bebé se estaba deshidratando. La más novata de las monitoras de La Liga de La Leche lo debería estar, así que asumo que los profesionales con más razón. Nunca deberían haberte dado el alta en las condiciones en las que te la dieron, y que no profundizaran en hechos como que tu bebé no mojaba los suficientes pañales, o que lloraba todo el rato a pesar de estar en tus brazos mamando a demanda bien enganchado al pecho, no tiene perdón y es absolutamente incomprensible.

Querida Jillian, la lactancia materna no tuvo la culpa, como el hecho de que un corazón lata no tiene la culpa de un paro cardíaco. La lactancia materna es lo natural, es el comportamiento de base, es para un bebé como respirar con sus  pulmones, que su sangre sea impulsada por su corazón o que sus riñones produzcan su pipí. Lo normal es que los bebés nazcan y todo esto funcione bien. Pero en un pequeño porcentaje no lo hace, y por eso parimos acompañadas de personal sanitario que, en teoría, está preparado para reconocer las señales que indican que algún órgano - los pulmones, el corazón o el pecho de la madre- no funciona bien, e intervenir a tiempo para que no se produzcan males mayores. 

Por eso, si un bebé nace con problemas cardíacos, renales o pulmonares, el personal sanitario debería estar entrenado para advertirlo y darle lo antes posible el apoyo tecnológico necesario para que continúe viviendo. Pero entenderás que a nadie se le ocurre que, nada más nacer, cada criatura sea conectada a un aparato de diálisis o a un corazón externo "por si acaso". Así que ese "mejor consejo que te dieron"  en el hospital al que llevasteis a vuestro bebé tras la parada cardiaca, de que "siempre hay que dar un biberón de leche artificial tras la toma para asegurarnos de que el bebé se está alimentando bien" fue un consejo nefasto y ni de lejos el mejor que se puede dar. Porque eso es mentira. Lo que hay que hacer es saber reconocer las señales que te indican que el bebé se alimenta bien o no se alimenta bien (como se reconoce si un bebé está sano o, por el contrario, sufre insuficiencia cardiaca o renal) y, sólo en el caso de que no se esté alimentando bien, intervenir. 

Pero dar un biberón a todos los bebés "por defecto" va en contra de su salud y está absolutamente demostrado que el mal que produciría semejante acción no compensa este supuesto efecto preventivo, que en realidad no es tal porque, te aseguro y te repito, cualquier profesional medianamente competente debería ser capaz de reconocer un bebé de tres días en proceso de deshidratación mucho antes de que se produzcan daños graves o irreparables. 

Así que, querida Jillian, la culpa no fue tuya. Tú hiciste lo que tenías que hacer: Darle el pecho a demanda. Recibiste consejos nefastos, entre los cuales está ese tan peligroso que normaliza el llanto de los bebés. Porque no, no es normal que un bebé en brazos de su madre y amamantado a demanda llore. En esta cultura en la que lo normal es que el bebé sea y se mantenga separado de su madre y alimentado a no-demanda, hemos normalizado su llanto hasta un nivel francamente peligroso, porque el llanto es una señal de alarma y te aseguro que no es "normal". Si un bebé llora hay que mirar por qué. Si un bebé llora continuamente al segundo día de vida a pesar de estar en brazos de su madre y mamando correctamente y, encima, tiene signos de deshidratación (¡como que no mojó ningún pañal!!!!!), NO ES NORMAL, hay que analizar a ese bebé y esa madre con más profundidad y, desde luego, no se le puede dar el alta.

Fuente de la imagen: MadresHoy
Y cuando la lactancia no funciona se debe intervenir, por supuesto. Claro, que la leche artificial debería ser la última opción. La primera, tras el pecho de su madre, es la leche humana donada. Por eso sería importante conseguir que en todos los hospitales con maternidad hubiera un buen banco de leche. En una sociedad con una cultura de la lactancia bien establecida esto sería lo normal. Como también sería normal tener profesionales capaces de identificar un bebé deshidratado y desnutrido durante los primeros días de vida debido a problemas reales con la lactancia, y diferenciarlo de las falsas alarmas continuas que hoy en día hacen que un número innecesario de bebés reciban lactancia mixta desde el nacimiento. En la nuestra, evidentemente, no lo es. 

Y encima, que en lugar de que esta tragedia sirva para llamar la atención sobre la falta de formación en lactancia materna de los profesionales, haya por ahí una fundación (una tal Fed is Best, en "honor" a la campaña Breast is Best que pretenden desacreditar) dispuesta a utilizaros, divulgando vuestra tragedia de manera sesgada e interesada con la única finalidad de desacreditar la lactancia materna exclusiva y conseguir que todos los bebés reciban lactancia mixta (serían muchos beneficios económicos, ¿verdad? ¡Guau!!! seguro que las compañías de alimentación infantil lo notarían) es descorazonador e inaceptable. Con todas las vidas que se ha llevado la alimentación con leche artificial por delante, no hay derecho, no hay derecho y no hay derecho a que todavía se cuestione una verdad incuestionable:

LO MEJOR PARA EL BEBÉ HUMANO ES LA LECHE HUMANA

Y punto. El que se atreva a decir lo contrario debería ser denunciado y condenado, igual que condenaríamos a cualquier loco que propusiera conectar a los bebés sanos a una máquina de diálisis por si sus riñones no funcionan, o porque así nos evitamos complicaciones y es más fácil.

Así que en memoria de todos los bebés que han muerto por culpa de la falta de leche materna humana, debido a la pérdida de la cultura de la lactancia que tanto esfuerzo nos está costando recuperar, yo reclamo:

La existencia de profesionales REALMENTE bien formados en lactancia materna.

La existencia de bancos de leche humana en cada hospital y centro sanitario con maternidad.

Y, ya puestos, pena de cárcel para los fundadores de esa impresentable fundación Fed ist Best y todo el que ose poner en peligro la vida de más bebés a base de desinformar a la población. 


lunes, 30 de enero de 2017

¿QUÉ TE DA MIEDO?


Hablo de biología, de lactancia, de parto, de embarazo, de piel con piel.

Hablo de naturaleza humana, de instintos y deseos, de necesidades primales.

Hablo de la herida primal.

Hablo del hábitat natural del bebé humano: "el pecho de su madre".

Y hablo de todo esto porque han intentado obligarme a doblegarme. Y hablo con la ciencia en la mano para defenderme de la naturalización infringida por nuestra cultura de comportamientos como el parto intervenido, la alimentación con leche de fórmula o el sueño en solitario. Hablo para que me dejen sitio y respeten mi derecho de gestar, parir y criar a mis hijos como yo quiero hacerlo, que no es otra forma que la realizada por miles de generaciones antes que la mía, en cientos de culturas diferentes alrededor de toda la tierra. Hablo para que una serie de comportamientos en la crianza que han desaparecido, o son ignorados y menospreciados, en nuestra civilización vuelvan a ser visibilizados. Y lo hago porque esa es mi elección.

Sí:

elijo parir
y/o
elijo el "piel con piel"
y/o
elijo amamantar
y/o
elijo no destetar prematuramente
y/o
elijo colechar
y/o
elijo portear
y/o
elijo no escolarizar
y/o
elijo no castigar, no gritar, no imponer...

Elijo y hablo y escribo sobre ello, no para convencerte a ti de nada, ni para que tú críes como no quieres criar, sino porque me veo obligada a argumentar constantemente mis elecciones, ya que éstas no son nada populares en nuestra sociedad, con el fin de asegurar nuestro derecho a ser las madres que queremos ser para nuestros hijos, a mí y a todas las mujeres que eligen caminos poco convencionales como el mío. 

Si tu elección es otra, si ni te gusta ni entiendes la mía, estupendo. Nadie te obliga a leerme. 

Ahora bien, si mis palabras hacen que me ataques, me insultes, me menosprecies, me ridiculices.... tal vez deberías preguntarte

¿Qué es lo que te da tanto miedo?

domingo, 29 de enero de 2017

¿CRIANZA CON APEGO?...¡CHORRADAS!


"Crianza con apego", dicen algunos. Otros la han llamado "Crianza natural", "Crianza respetuosa" o, el término que siempre me ha gustado a mí más pero que es el que menos se oye, "Crianza corporal".

Y esto viene a cuento de un artículo que no he tenido más remedio que acabar leyendo, porque al final mi admirada y querida Elena López me etiquetó en una publicación de Facebook, con el fin de pedirme información sobre el último párrafo del susodicho, en el cual la periodista y doctora en biología (sí, bióloga, como Ana Obregon, ya sabéis), Marta Palomo, cargaba contra el colecho poniendo como ejemplo de certeza científica uno de los artículos más polémicos y criticados de los últimos años en los foros científicos sobre el tema. 

A mí este tipo de artículos divulgativos me dan ya demasiada pereza. Últimamente ni los leo y, cuando lo hago, lo hago en diagonal. Me los sé de memoria porque todos dicen lo mismo. Encima, esta semana ya ha habido dos en la misma línea. El otro fue el escrito Luz Sanchez Mellado reclamando su derecho a no ser una madre mamífera. Se montó toda una guerra dialéctica en twitter y facebook, con sus bajas incluidas. 


El caso es crear un debate donde realmente no lo hay.

No me malinterpretéis. Debate sobre crianza hay. Por supuesto. Pero lo que pretenden "debatir" con este tipo de escritos no es algo realmente discutible, porque son realidades suficientemente comprobadas, con y sin el método científico. 

Y es que, hoy por hoy, yo creo que nadie puede poner en duda que:
  1. Somos mamíferos
  2. Somos primates
  3. Nuestros hijos tienen las necesidades de cualquier cría mamífera y primate. Esto es:
    1. Gestarse dentro del útero de su madre y nacer mediante un proceso fisiológico, no patológico, perfectamente orquestado por ambos organismos, el de la madre y el del hijo, que requiere un ambiente íntimo y tranquilo donde puedan producirse y actuar las hormonas implicadas en el proceso
    2. Tras el nacimiento, y durante la etapa de exterogestación, seguir en contacto con su madre, siendo alimentado a demanda por la leche segregada por las glándulas mamarias de esta última, las 24 horas del día.
    3. Crecer en un ambiente social que le permita ir desarrollando su individualidad, saliendo lentamente de su hábitat natural, el cuerpo de su madre, para integrarse en su grupo social, con el apoyo y el sostén de otros adultos y la compañía de otros bebés y niños. En el caso de la mayoría de culturas humanas, pero no en todas, el padre biológico del bebé suele tener aquí un papel fundamental. En el resto de primates hay variabilidad respecto al papel del padre. 

Esta es una realidad universal fuera de cualquier debate. Por lo tanto, criar a nuestros recién nacidos tal y como se describe en el párrafo anterior debería ser, simplemente, CRIAR. Ni criar con apego, ni criar respetuosamente. Porque no es una moda. Es la crianza por defecto. Es la crianza básica. Y no hace falta meter a Dios en la ecuación y convertir esto en una religión, como hace Marta Palomo. Para nada. Basta con tener unos conocimientos mínimos de biología básica, (la zoología, la antropología, la neurología, la etnología y la etología tampoco molestan) algo que yo esperaría de una doctora en dicha ciencia, pero, por lo que parece, nunca se sabe. Reconozco que yo también tengo mis lagunas, para que nos vamos a engañar (preguntadme cualquier cosa, la más básica, sobre, por ejemplo, botánica, como "¿que es el xilema?", y lo veréis). A lo mejor esto lo tengo claro porque llevo 11 años de maternidad y me he documentado mucho sobre el tema. Tanto, que hasta me atrevo a escribir sobre él. 

La que necesitaría un adjetivo descriptivo detrás es la "otra" forma de crianza. Esa que ha ido imponiendo la sociedad occidental en los últimos (3 ó 4 ) siglos, y que considerando que la primera se venía practicando, digamos, desde hace unos 130.000 años (por poner como origen la aparición del Homo sapiens sapiens), sí que podría ser considerada una "moda". Esta "otra" forma de criar se caracteriza por:
  1. Las intervenciones externas en el parto que obstaculizan en proceso natural, generando un riesgo significativo que se resuelve a base de más intervenciones.
  2. La separación inmediata del bebé de su madre tras el nacimiento, llegando a impedir el necesario e importantísimo latchmentlo que obstaculiza el inicio y establecimiento de la lactancia materna, con la consiguiente necesidad de alimentar al bebé con biberón y leche adaptada de otra especie animal.
  3. La imposibilidad para el bebé y su madre de permanecer en contacto físico durante la exterogestación debido a:
    1. La exclusión del bebé de la gran mayoría de actividades sociales de la madre (laborales, recreativas, etc...), lo que suele obligar a las madres a elegir entre el mundo de la maternidad o su vida social entre adultos.
    2. La pérdida absoluta de la cultura del porteo, por lo que las madres dejan a sus bebés en diferentes superficies (cochecitos, hamaquitas, cunas, etc.), separadas de sus cuerpos, cuando quieren realizar otras tareas.
    3. La imposición del sueño en solitario del bebé.
    4. La pérdida absoluta de la cultura de lactancia, con la normalización de la leche adaptada y la alimentación complementaria demasiado temprana. 
    5. La igualación de los roles de la madre y el padre EN LA INFANCIA TEMPRANA, en contra de la biología de los miembros de la triada (madre, padre e hijo).
Sin entrar a evaluar la conveniencia o no de estos comportamientos esto es, si suponen una ventaja adaptativa de nuestro poderoso neocortex, o todo lo contrario creo que no me podéis negar que de ser una MODA o de necesitar un adjetivo, es esta forma de criar, tan nueva y poco natural, la que lo es y lo necesita. Y recalco, aquí no pretendo juzgarla ni juzgar si esta forma de hacer las cosas es necesaria o no en determinadas circunstancias. Aquí estoy hablando de otra cosa, y espero que me permitáis centrarme en ello. Con este artículo sólo (estimado Pérez Reverte, lo siento, pero el "solo" sin acento no me gusta) pretendo poner en evidencia que la CRIANZA es la que es, y no la "otra".

Por lo tanto, propongo varios términos para esta forma alternativa de criar, tan excepcional tanto en la historia como en las culturas humanas:

Crianza occidentalizada,
Crianza Industrializada,
Crianza artificial,
Crianza con distancia
...

Admito sugerencias

Y, por lo demás, una vez que todos estamos bien informados y sabemos que la situación es tal cual la he descrito, cada madre y cada padre, como adulto inteligente y responsable, decide como criar a su hijo dentro de sus circunstancias particulares, que difícilmente pueden ser tan bien valoradas desde fuera como lo son por los propios protagonistas. 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

EL MÉTODO ESTIVILL

Hoy sólo quiero deciros que lo que puede verse en este vídeo no es

ni ética,

ni moral,

ni emocional,

ni humana

ni por mucho que algunos se empeñen en creer lo contrario científicamente

aceptable

Y que una cultura capaz de tratar así a sus niños, una cultura que normaliza el comportamiento de esta madre en nombre de la autoridad científica, está muy enferma. 

Por favor, esto es grave.

De verdad, muy grave.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

EL BEBÉ QUE NO PODÍA LLORAR....... Y LOS PADRES QUE NO PODÍAN DORMIR


El sábado 12 de Noviembre tuve el inmenso placer de participar en un seminario de lactancia materna y sueño infantil con mi querida Rafi Lopez, de Dormir sin Llorar, organizado por mi también querida Isabel Fernandez de Castillo, de Terra Mater. Fue una jornada en la que tuvimos el placer de disfrutar de la compañía de diversas profesionales de la salud infantil, entre las que se encontraban pediatras, matronas, enfermeras y psicólogas además de madres y futuras madres, y un futuro padre, con los cuales se estableció una enriquecedora dinámica de debate y puesta en común de conocimientos. 

Pero lo que os quiero traer aquí es una anécdota que compartió conmigo en un "aparte" una de las pediatras presentes, Lupe. Una anécdota que me pareció preciosa y reflejo de una realidad que muy pocos padres sabemos entender correctamente. 

En una ocasión Lupe asistió a un bebé que había nacido con un pequeño defecto en las cuerdas vocales que no le permitía emitir ningún sonido, y mucho menos llorar. Así, cuando lloraba, su boquita permanecía en silencio aunque su carita hacía las muecas típicas de un bebé llorando. De hecho, nada más nacer, al ver sus muecas pensaron que estaba ahogándose, hasta que se dieron cuenta de que en realidad lloraba en silencio. 

Por suerte este defecto era operable, y a las pocas semanas una intervención quirúrgica liberaba las cuerdas vocales del bebé y le permitía llorar y emitir sonidos con normalidad. Pero lo interesante de esta historia se produjo en el momento en que los padres traían al bebé para operarle. Según le contaron a Lupe, estaban exhaustos. Llevaban 5 semanas durmiendo por turnos ya que les daba muchísimo miedo quedarse dormidos, y que su hijo llorara y no pudiera despertarles. Así que siempre permanecía uno de guardia mirando al bebé.

Estaban impacientes por tener un bebé que PUDIERA LLORAR porque eso LES PERMITIRÍA DORMIR.

Impresionante ¿no? Yo al menos nunca vi esta realidad desde esta perspectiva y, como la gran mayoría de la gente (excepto lo que tienen bebes como el de la historia, supongo), pensaba que el llanto de mi bebé era lo que no me dejaba dormir.

Pero no. De hecho GRACIAS a que mis bebés lloraban, y podían llorar cuando me necesitaban,YO PODÍA DORMIR.

Ahí queda eso. Ahora todos a reflexionar sobre las consecuencias de enseñar a los bebés a no llorar cuando nos necesitan. 

¿De verdad que tras un entrenamiento así vais a dormir tranquilos?

sábado, 22 de octubre de 2016

¡DULCES SUEÑOS! Y SUEÑOS CUMPLIDOS

Queridos lectores del blog:

Hoy, por fin, traigo a este espacio, tan mío y personal, uno de mis sueños cumplido. Gracias a la editorial Alianza, del grupo ANAYA, ya está en la calle:



Este libro es el descendiente natural del blog "El debate científico sobre la realidad del sueño infantil", y que en la actualidad ha pasado a llamarse La Ciencia del Sueño Infantil. En él expongo —organizada, actualizada, complementa y escrita de manera (espero que) amena y accesible para los no expertos— todo lo que he aprendido en 5 años de recopilación y revisión bibliográfica sobre el sueño infantil. De las 635 citas actualmente recopiladas en el trabajo completo, las 497 que he considerado más relevantes para las familias están incluidas en este libro. 

Y para los que queráis ir más allá y tener en vuestras manos la revisión completa y siempre actualizada  hemos desarrollado, en colaboración con Dormir sin Llorar y Terra Mater, el curso:


En el que integraremos toda la parte teórica completa del proyecto La Ciencia del Sueño Infantil con los 12 años de experiencia práctica de miles de madres participantes en el legendario foro de Dormir sin Llorar

La idea de ambos proyectos, el libro y el curso, es contribuir al cambio de paradigma en el tratamiento de la problemática del sueño infantil ya observado en otros países pero que en España todavía, para algunos profesionales, parece que no exista. Este cambio de paradigma no es otro que la aceptación e integración en la resolución de los problemas del sueño familiar de la perspectiva que ofrecen disciplinas como la antropología, la biología evolutiva, así como de los valores y sentimientos de las familias afectadas. Hasta ahora, en España, sigue siendo dominante el mensaje que un sector de la pediatría del sueño se empeña en trasmitir: los problemas del sueño infantil, especialmente los problemas conductuales del sueño infantil, son territorio de la pediatría y la medicina del sueño. Todavía quedan profesionales muy mediáticos convenciendo a las familias, por medio de un elaborado marketing, de que la información que llega de fuera de su limitada área de acción no debe ser considerada.  

Pero esto está cambiando, y para muestra, un botón: la editorial publicada recientemente en la revista Sleep Medicine Reviews, escrita por el antropólogo James McKenna y que presenta y comenta el artículo Parent-child bed-sharing: The good, the bad, and the burden of evidence de Mileva-Seitz, Bakermans-Kranenburg, Battaini y Luijk. 

¡Un antropólogo invitado a escribir y comentar un artículo sobre el sueño infantil en una de las más prestigiosas revistas médicas internacionales sobre el sueño! ¿Será que el sueño infantil ya no es terreno exclusivo de la pediatría del sueño?

Pues exactamente eso es lo que está pasando. La antropología ha desenmascarado a la pediatría del sueño (y no sólo del sueño) y ha puesto sobre la mesa todo el sesgo cultural sufrido por sus investigaciones, consejos y tratamientos. Por su parte, la neurología, la psiquiatría, la psicología y, en general,  todas las ciencias que estudian el estrés y sus efectos, cuestionan la inocuidad de algunos de estos tratamientos, a la vez que la sociología de la ciencia derriba el falso pedestal de autoridad que algunos pediatras muy mediáticos se habían construido, para poner a su mismo nivel no solo al resto de disciplinas científicas implicadas, sino también  a las familias afectadas por los problemas del sueño infantil, a sus valores y sentimientos, argumentando que para la obtención de soluciones de alta calidad todos los actores implicados deben ser considerados en igualdad de condiciones. En otras palabras, escenas como las de este vídeo, en el que el pediatra se siente con la autoridad de ir detrás de un padre dándole instrucciones de como desconectarse del llanto de su hijo mientras la madre sufre en el salón, NO escenifican una solución aceptable.  

Así pues, los tiempos de los métodos simplistas, vendidos al público para ser aplicados "al por mayor", en los que se aplican técnicas conductistas difícilmente aceptables desde otras perspectivas diferentes a la que fueron creados, están llegando a su fin. 

Un día este vídeo no será un ejemplo de "20 años de experiencia ayudando a las familias". Un día, por fin, la falta de ética observable en estas imágenes ya no serán avaladas por la ciencia basada en evidencia.

Un día los padres se sentirán tan seguros y bien informados que en lugar de comprar millones de ejemplares donde se explica como ser adiestrados y adiestrar a sus hijos, darán la espalda a cualquier profesional que intente obligarles, a base de amenazas supuestamente médicas, a ir en contra de sus principios, valores y sentimientos.

Un día ya no será posible seguir entrenando padres e hijos. Bastará con informar de manera rigurosa y completa sobre las posibles soluciones a una sociedad muy informada y, sobre todo, muy BIEN informada. Somos la sociedad de la información.

Porque los padres somos adultos inteligentes capaces de informarnos y formarnos. Porque nuestros hijos merecen que recuperemos la responsabilidad robada por esos expertos que nos infantilizan, pretendiendo asumir un poder que nos pertenece.

Y, sobre todo, porque amamos a nuestros hijos sobre todas las cosas y queremos lo mejor para ellos.

Y para finalizar, quiero invitaros a este evento organizado por Ileana Medina, de Tenemos Tetas, en el que nos proponemos convertir el hashtag #dulcessueños en trendingtopic en Twitter. Tras su éxito con #desmontandoaestivill, ahora Ileana pretende ayudarnos a lanzar a la sociedad española nuestro libro sobre el sueño infantil ¡Dulces sueños! como representante de este cambio de paradigma en España y países de habla hispana, y twittear sobre la importancia de un sueño amoroso, mamífero, feliz.

Si tienes un blog, te agradecemos difundir e invitar a tus lectores