jueves, 4 de agosto de 2016

LA VERDADERA RAZÓN POR LA QUE LOS BEBÉS NO QUIEREN DORMIR SOLOS


No nacen con intención de fastidiarnos la noche. Es una respuesta de supervivencia del cerebro




Seguramente lo habréis escuchado más de una vez. Una madre recién parida, el padre o cualquier familiar, diciendo que el bebé “es muy bueno porque duerme y come muy bien”. ¿Esto se ajusta a la realidad? ¿Significa, entonces, que un bebé que no duerme del tirón toda la noche es malo? La ciencia, la biología, como casi siempre, tiene la explicación a estos temas que tanto preocupan a los padres, especialmente a los primerizos. 


miércoles, 27 de julio de 2016

RESPETARÁS MI PARTO

Porque,  te guste o no te guste, es mi cuerpo y TU NO MANDAS,  YO DECIDO (gracias Mencía, por recordármelo a través de tu madre).

Porque no, esas condiciones tan de "antisépsia, suero y material quirúrgico" SOBRAN en un parto que va bien. No sólo sobran. MOLESTAN, OBSTACULIZAN, y generalmente lo mandan todo a la mierda.

Porque las condiciones que hacen falta para que el parto fluya saludablemente os las cargáis los profesionales como tú, con vuestra ignorancia y soberbia. Es por eso, y no por otra cosa, por lo que la OMS no pone pegas al parto en casa en caso de partos de bajo riesgo (1). Es por eso, y no por otra cosa, por lo que cada vez más mujeres deciden parir fuera del alcance de ginesauros.

Porque, a pesar de que somos muy conscientes de que si algo se tuerce en el hospital tendríamos toda la tecnología mucho más cerca para actuar con rapidez, resulta que una vez ahí no siempre que me pones suero o me das medicación es porque yo lo necesite. Y si no hicieras daño, todavía podría permitírtelo, pero la realidad es que estás obstaculizando el desarrollo de mi parto saludable y fisiológico con tu intervencionismo gratuito, provocando una reacción en cadena que muy posiblemente acabe poniendo en peligro la vida de mi bebé. Así podrás ponerte la medalla de que "nos has salvado", pero no. No nos salvaste de nada. Desengáñate. En realidad estuviste a punto de joderlo todo. Bueno, de hecho lo jodiste. 

Porque si todo va bien no sé que coño haces rompiéndome la bolsa. El bienestar de mi bebé lo puedes controlar con otros métodos mucho menos invasivos. Si no los conoces eres, además, un puto peligro público.

Si después de tu suero, tu medicación y tu rotura de bolsa acabo en cesárea, es por tu culpa. ¿No te has dado cuenta? Tal vez ese mas del 30% de cesáreas en la pública y 75% en la privada de tu país te ayuden a hacerlo. Por si no lo sabes, sólo entre un 10% y un 15% estarían justificadas.

Y sí: Mi cuerpo, mi parto y mi decisión. Y todo esto POR MI HIJO. Para salvarlo de los profesionales que, como tú, se creen con la sabiduría suficiente para cantarle las cuarenta a la naturaleza, cuando, en realidad, en su vida han visto ni experimentado un verdadero parto fisiológico, y no tienen ni idea de lo que deben hacer para optimizar las condiciones que permitan que cada vez más mujeres no necesiten ningún tipo de intervención.

Y sí, hay fallos y para esos fallos deberíais estar ahí. Pero, de momento, todavía demasiados sois más la causa de los fallos que la  solución. Y hasta que no os cambie el chip seguirá habiendo mujeres que querrán parir lejos de vosotros y vuestra tecnología, incluso cuando eso suponga un riesgo real para ellas y para sus hijos.

Primum non nocere, sí.  Me impresiona, y me encoleriza, que no sepas que sois los primeros en ignorar este principio tan básico.








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PD Siento las palabrotas pero estoy ¡tan enfadada!............... pensar que en el escenario actual de la atención al parto una ginecóloga se permite escribir una carta diciéndonos, que "Respetarás tu parto".................. AGGGGGGGGGGGGG.

(1) "En Holanda se dan las mejores estadísticas del mundo con las tasas de mortalidad perinatal
inferiores al 10 por mil y las tasas de mortalidad materna inferiores al 1 por diez mil y unos
porcentajes de cesáreas del orden del 6%. En Holanda uno de cada tres bebés nace en casa, un bebé
de cada tres nace en una pequeña policlínica y solamente uno de cada tres en un servicio de
obstetricia convencional".

domingo, 24 de julio de 2016

NO, NO ES BUENA........


Cuando llegan la nena está todavía dormida en su cuco del coche. Se despierta justo para ver como se asoma, por su reducido campo de visión, la cara ligeramente conocida de la tía-abuela. Un vistazo rápido a un lateral le confirma lo más importante para ella: mamá está ahí. Papá también.

Todo bien, entonces.

La tía- abuela la coge. A ella le gusta. Ahora puede ver todo lo que tiene alrededor: los primitos, la tía al fondo, la terraza del restaurante, el mar, la brisa fresca.............. y mamá justo delante. 

Todo en orden.

Llega el momento en el que ya siente ganas de volver a los brazos de mamá. Balbucea una pequeña queja y la respuesta es rápida: ya está en sus brazos. Tal vez ahora no le importe que le coja un ratito el primo. Tiene una cara la mar de graciosa. Hace muecas fascinantes. Luego otro ratito con la tía. Mamá sigue delante. 

Estamos perfectamente. Todo es muy interesante y mamá y papá están al alcance.

Los adultos y los niños mayores comen y a ella le está entrando hambre. Vuelve a balbucear un reclamo. Mamá mira a papá: "¿puedes preparar la fruta?" en unos minutos la fruta está preparada y ella la recibe en el regazo de su madre. Luego la coge papá. Cansada se apoya en su hombro. Pero todo alrededor es nuevo y atractivo, sobre todo el primo de las muecas. Mejor no dormir todavía. 

La tía le lleva al jardín. Mamá está ahora más lejos y, encima, le ponen en el suelo sobre una esterilla. Eso ya no le gusta tanto y le hace sentir insegura. Reclama un poco más fuerte, con pucherito incluido. La tía la lleva rápidamente a mamá. Bueeeeeeeeeeenooooooo, ya pasó el susto............ el pucherito se transforma en sonrisa y el inicio de llanto en carcajada. Mira a la tía para demostrarle claramente que ahora todo está bien. Los adultos se ríen y dicen que "que pilla". Pero no, ella no es pilla. Sólo quiere demostrar a su tía que ha hecho lo que ella le pedía, para que la próxima vez sepa seguro lo que tiene que hacer si se repite la situación. 

A pesar de todos sus esfuerzos al final el cansancio le puede. Necesita sentirse en el regazo de mami. Mamá lo entiende perfectamente y la coloca de manera que ella puede conciliar el sueño.......... se siente segura, está con mamá y papá, los primitos de caras graciosas también, y la tía, y los tíos-abuelos............................... todo es muy atractivo................ desde el regazo de mamá.......

Llega el sueño

"¿Es buena verdad?"

"¡Ufff! Buenísima!!! Que amor de criatura....... ni un lloro, todo sonrisas"

Pero no, no es buena. No al menos más que cualquier bebé de siete meses. Porque no hay bebés malos. Todos los bebés son buenos. Lo que sí que hay es bebés satisfechos y bebés insatisfechos. Bebés atendidos y bebés desatendidos. Bebés felices y bebés infelices.

Ella se enfrenta al mundo sólidamente apoyada en le regazo de su madre y de su padre. Es entendida y tomada en cuenta. Está lo que los expertos llamarían "sincronizada con sus cuidadores". Su madre y su padre siguen sus señales y le atienden en consecuencia. No tienen miedo a "consentirla" o "mimarla", y desde luego ni se plantean dejarla llorar "para que ensanche los pulmones" o "se acostumbre bien". Se duerme sobre el regazo de su madre, oyendo el sonido de su corazón y acunada por sus brazos, sintiéndose segura y amada.

No, no es que sea buena..............

es que es feliz. 

martes, 28 de junio de 2016

ESTIVILL, YO Y UNA ENTREVISTA. DOS PERSPECTIVAS DIFERENTES DEL SUEÑO INFANTIL.




Hace unos meses en la revista virtual "Qué!" salió esta entrevista al doctor Estivill. Y es precisamente "¿Qué?, ¿Quéeee?, ¡¿QUÉ!!!?????" lo que venía a mi mente cada vez que leía una de sus respuestas. Es algo que suele ocurrirme siempre que le leo, todo hay que decirlo, así que hoy, en vísperas del Día Mundial del sueño feliz, he decidido dar mis propias respuestas a las preguntas de la periodista. Respuestas basadas en cinco años de análisis y estudio de la literatura científica y divulgativa sobre el sueño infantil (más de 600 obras revisadas) y en diez años de maternidad intensiva. No soy ni médico ni directora de ninguna clínica del sueño. Soy doctora en biología, máster en investigación de la comunicación social de la ciencia, autora del Debate científico sobre la realidad del sueño infantil y madre implicada en la problemática del sueño infantil. Y, como bien han demostrado los estudios sociales de la ciencia y la tecnología, dado el carácter multidisciplinar de la ciencia del sueño infantil y los valores éticos y culturales implicados, mis respuestas no valen menos que las suyas. Y tú, madre o padre preocupado por los problemas de sueño de tu familia, tienes derecho a tener ambas perspectivas. 

He mantenido las respuestas de Estivill para que comparéis. El que quiera comprobar quién tiene razón o está más cerca de la verdad puede consultar estas más de 600 publicaciones.
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¿Cuánto tiempo de la vida de una persona se emplea durmiendo? 
ESTIVILL: Una tercera parte de nuestra vida. Si llegamos a los 90 años habremos dormido 30 años. Pero dormimos 30 años para poder estar 60 despiertos.
BERROZPE: Un tercio de nuestra vida (En eso estamos de acuerdo)
Hay quien no sabe que la falta de sueño puede provocar la muerte... ¿cuál es el límite (en días) que es capaz de aguantar el ser humano sin dormir? 
ESTIVILL: No hay trabajos científicos con humanos, como es natural, pero sí lo sabemos en animales. En ratones que no se les deja dormir ni un solo minuto mueren a los 7 días. Se muere antes de falta de sueño que de hambre o de sed.
BERROZPE: En principio los experimentos realizados con animales eso parecen demostrar. Pero también hay quién argumenta que los animales mueren no por la falta de sueño en sí misma, sino por el estrés que se les provoca para que no puedan dormir. Patologías humanas como el insomnio familiar fatal también parecen apoyar esta idea pero, de nuevo, como es una patología compleja que no sólo conlleva no poder dormir, es difícil saber a ciencia cierta el papel de la falta de sueño en el desenlace final. 
'Duérmete niño': Su método de enseñar a dormir tiene defensores y detractores, ¿qué les diría a los que opinan que es malo para los niños? 
ESTIVILL: Solo hay detractores en las redes sociales y no existen en el mundo científico. En la red solo hay opiniones personales o tendencias de moda sin fundamento. En el mundo científico no se cuestionan las normas que nosotros recomendamos; es más, tanto la Sociedad Americana de Sueño como la de Pediatría recomiendan las mismas normas. Los padres no deben consultar a internet sobre temas médicos. Es mejor que consulten con su pediatra. Internet les confundirá.
BERROZPE: En la actualidad el método tiene una fuerte oposición dentro de los mismos foros científicos. Multitud de investigadores desde diferentes disciplinas científicas consideran que existen incertidumbres sobre su efectividad real y su inocuidad, además del conflicto ético y emocional asociado, suficientes para invalidarlo. Entre estos investigadores, de prestigio internacional y asiduos autores en las revistas científicas más punteras, encontramos a McKenna, Gettler, Ball, Schore, Narvaez, Panksepp, Gleason, Jenni, Douglas, Middlemiss, Blunden, etc. Como reacción a esta realidad muchos de sus defensores, como Sadeh o Mindell, se esfuerzan en la actualidad en desarrollar técnicas alternativas que no conlleven dejar al bebé o niño llorando en su habitación. 
¿A partir de qué momento el niño debe dormir solo en su propia habitación?
ESTIVILL: Es recomendable a partir de los 6 meses. Antes, es correcto que lo hagan en la habitación de los padres sobre todo si la mamá le da el pecho, por una cuestión de comodidad.
BERROZPE: No hay ningún momento específico en el que el bebé DEBA salir de la habitación de sus padres. De hecho, es lo contrario: hasta los 6 meses DEBE dormir en la habitación de sus padres, como mínimo, ya que si no está en un mayor riesgo de sufrir la muerte súbita del lactante. Algunos autores alargan este periodo de colecho recomendado hasta el año. A partir de ahí ya depende de las preferencias familiares, y no hay normas. 
¿A partir de qué edad puede aplicarse su método para que sea exitoso? 
ESTIVILL: En la nueva versión del 'Duérmete niño', que ha sido actualizada, ya sabemos enseñar a dormir a partir del primer día de vida. Aplicamos las rutinas adecuadas desde el nacimiento, basados en los estudios de sueño realizados en los fetos. Así evitaremos después tener que aplicar otras normas para reeducar el hábito. 
BERROZPE: Nunca. La aplicación del método ha demostrado no ser necesaria porque respetando la evolución natural del sueño infantil todos los niños sanos acaban durmiendo "bien", esto es, ajustando su sueño a las exigencias ambientales. Como ya hemos dicho, forzar la aceleración de este proceso mediante una técnica que obliga al niño a llorar solo durante tiempos controlados presenta las suficientes incertidumbres como para que no sea recomendable. 
¿Es compatible para un niño de pecho a demanda? 
ESTIVILL: Totalmente. Nosotros recomendamos la lactancia materna a demanda, sin confundir el pecho con un chupete. En el 'Duérmete niño', versión actualizada, recomendamos normas correctas de sueño con la lactancia materna. 
BERROZPE: Todo comportamiento que comprometa la proximidad nocturna entre madre y bebé, así como la sincronización física y emocional entre ambos, compromete la lactancia materna. El problema de los que opinan lo contrario es que tienen unas expectativas muy bajas a la hora de considerar lo que es una lactancia materna bien establecida y consolidada. 
¿Hay que dejar llorar a los niños para que se duerman solos? 
ESTIVILL: Nunca. Esto es lo que explicamos en el libro y que las personas que se lo han leído, han entendido correctamente. Los que opinan que nuestro método consiste en dejar llorar a los niños, es que no se han leído el libro.
BERROZPE: Evidentemente no. Y el método Estivill lo hace, porque ya sea 1 minuto, ya sean 20, el niño o bebé está llorando EN SOLEDAD. Y sí, me he leído el libro y he visto algún vídeo muy representativo de lo que supone el método, como el que enlazo a continuación. Y yo, mire por donde lo mire, veo que se deja al niño llorando solo.


¿Qué opina del colecho que defienden algunos pediatras como Carlos González o Rosa Jové?
ESTIVILL: No conozco a las personas que me indica. He consultado en la lista de miembros de la Sociedad Española de Sueño y no pertenecen a ella. Tampoco tengo constancia de publicaciones suyas en las revistas científicas como 'Sleep' o la Revista de la Sociedad Española de Sueño. Supongo que solo deben tener presencia en internet y no en el mundo científico. Respecto al colecho, nosotros no opinamos, sino que recomendamos lo mismo que la Sociedad Americana de Pediatría, que aconseja que no se practique.
BERROZPE: El colecho no sólo es un comportamiento actualmente aceptado dentro de la ciencia del sueño infantil y desde las más diversas disciplinas implicadas en la misma -la misma Sociedad Americana de Pediatría aconseja compartir habitación con el bebé, aunque todavía se muestra reticente a que comparta cama con un adulto-,  sino que desde algunos sectores se propone un profundo cambio de paradigma al considerar que tanto el colecho como la lactancia nocturna son facetas incuestionablemente unidas al sueño del bebé. Es por eso que el reconocido mundialmente profesor de antropología James Mckenna, autor de numerosos estudios y artículos publicados en las revistas especializadas de más prestigio, ha acuñado el término Breastsleeping, esto es, sueño-al-pecho, como marco conceptual para el estudio del sueño del bebé. En el bebé humano la lactancia y el colecho son inseparables del sueño y así debería ser considerado a la hora de investigar sobre el mismo. Por cierto, el prof McKenna acaba de publicar una interesante editorial en Sleep Medicine reviews (revista con un impact factor superior a Sleep y, por supuesto, a la Revista de la sociedad española del sueño) cuya lectura recomiendo encarecidamente al doctor Estivill. 
¿Con qué problemas se encontrarán, desde su punto de vista, los padres que han practicado el colecho, cuando por fin quieren dejar a los niños dormir solos? 
ESTIVILL: Según los datos de las asociaciones de sueño y de pediatría, pueden haber problemas en los niños más dependientes de los padres: no quieren ir a dormir a casa de otros niños o de los abuelos, si no duermen con ellos, y pueden tener más despertares nocturnos. En los padres, los problemas son conflictos de pareja, poca comunicación, inseguridad en el momento de impartir las normas, etc. 
BERROZPE: según la evidencia científica más actual, con ninguno. Más bien todo lo contrario. Los niños de las familias que practican colecho voluntario son más independientes y autónomos que los niños que duermen en solitario. Todos los efectos negativos atribuidos tradicionalmente por la pediatría del sueño al colecho sólo están relacionados con el llamado "colecho reactivo", esto es, un colecho practicado en contra de la voluntad de los padres, los cuales en muchas ocasiones se sienten hasta culpables pensando que hacen algo "malo", y sólo como reacción a los problemas de sueño. Pero cuando la familia está bien informada y se siente libre para colechar, y lo hace por voluntad y de acuerdo a sus valores, entonces no hay efectos negativos demostrados para nadie ( ni siquiera para la pareja), sino positivos. 
Y si no se ha acostumbrado al niño a dormir solo desde pequeño, ¿es demasiado tarde intentarlo a partir de los 5 ó 6 años? 
ESTIVILL: Nunca es tarde para enseñar un hábito. Podemos hacerlo a cualquier edad, pero lógicamente, cuanto antes se enseñe, más fácil será.
BERROZPE: (Menuda pregunta estúpida, con perdón). Todos los niños sanos acaban siendo capaces de dormir en las condiciones ambientales que exige la sociedad en la que viven, sin necesidad de forzar esta adaptación mediante técnicas conductistas. Esto está científicamente demostrado. 
Para muchos padres, la hora de dormir a los niños se convierte en una auténtica pesadilla: cuentos, nanas, historias... ¡acaban ellos durmiendo a los padres! ¿Qué pautas debe seguir un niño antes de irse a dormir? 
ESTIVILL: Hay que seguir unas rutinas fijas, el niño tiene que aprender a dormirse solito, con su muñeco y sus chupetes. Estas normas son las que explicamos en el libro 'Duérmete niño versión actualizada'.
BERROZPE: Un niño que da problemas para irse a dormir es que está exteriorizando una necesidad:necesitará más presencia y contacto de los padres (a los que probablemente no ve en todo el día, o ve muy poco), o tendrá miedos y conflictos internos que necesiten el apoyo del adulto para ser resueltos, o también puede tener algún problema físico real que le impida conciliar el sueño. Los reclamos y los llantos son su manera de pedirnos ayuda, y nuestra responsabilidad es dársela. Cuando identifiquemos el problema lo podremos solucionar y el niño dormirá a gusto. Si nos limitamos a dejarle llorar y a "enseñarle a dormir", el problema seguirá ahí, pero él ya no lo exteriorizará y, por lo tanto, nosotros ya no nos enteraremos de que nuestro hijo tiene un problema que necesita ayuda para solucionar. 
¿Y qué es recomendable darles de cena para un buen sueño? 
ESTIVILL: Hay alimentos que ayudan a tener un mejor sueño. Los hidratos de carbono, las verduras, las ensaladas y los derivados lácteos son los más indicados.
BERROZPE: yo supongo que una cena ligerita y saludable, como para todo el mundo. Pero esta pregunta yo se la pasaría a especialistas como Julio Basulto
¿Cuántas horas al día debe dormir un niño (que va al cole) para descansar? 
ESTIVILL: Alrededor de las 11 horas. En niños de hasta 5 años la siesta es imprescindible. A partir de los 5-6 años puede que no necesite la siesta. Si vemos que el niño que no la hace, llega contento al momento de la cena, come bien y está de buen humor, es que no la necesita, pero si esta irritable, de mal humor, come mal y protesta es que va corto de sueño. 
BERROZPE: desde primaria hasta el final del colegio el número de horas se va reduciendo y el ciclo circadiano desplazando. Es difícil generalizar sobre cuántas horas deben dormir los niños a una edad determinada. Hoy en día muchos especialistas abogan por un estudio personalizado de cada niño, ya que hay una enorme variabilidad entre niños y cualquier generalización puede ser contraproducente. Hay niños que durmiendo 10 horas estarán faltos de sueño y otros de la misma edad que durmiendo 8 estarán perfectamente. Si un niño no presenta durante el día síntomas de haber dormido poco se puede asumir que ha dormido bien, aunque duerma 2 o 3 horas menos de lo que le han dicho en la consulta del pediatra o ha leído en la revista para padres. Si hay alguna duda lo mejor es que un especialista valore individualmente al niño para ajustar las expectativas de los padres a las necesidades del niño. Este es el abordaje seguido por el doctor Oskar Jenni del KinderSpital de Zürich, con excelentes resultados, recientemente publicados. 


lunes, 23 de mayo de 2016

¿ES MALO DEJAR LLORAR A LOS BEBÉS?

Fuente de la Imagen: Periódico "La Vanguardia". "¿Es malo dejar llorar a los bebés?" 23/05/2016.

Sí, es malo.

Y no necesito ser el presidente de la sociedad española de neurología pediátrica para saberlo, afortunadamente. Basta con mi doctorado en biología y unos cuantos años revisando la literatura científica sobre el sueño infantil.

De hecho, ni eso hace falta. Basta con haber sido madre y haber oído llorar a mis hijos reclamando mi presencia. 

Sí, creo que con eso basta. O debería bastar.

Desgraciadamente para muchas madres y muchos padres, eso no basta. Ellos ya han sido "Estivilizados", y con mucho éxito, por todos esos profesionales que se emperran en seguir subordinando la ciencia a los caducos determinantes culturales de nuestra (muy enferma) sociedad. Profesionales que, en equipo con periodistas manipuladores y sin escrúpulos, divulgan un mensaje envenenado de ignorancia, altanería, manipulaciones y mentiras.

Porque dejar llorar a nuestros hijos sí es malo. Muy malo. Es malo para ellos y es malo para toda la sociedad; para la humanidad entera. Porque cada vez que un niño llora ante la pasividad guiada por protocolos absurdos de un adulto, no es que se muera un hada, es que nos morimos todos un poquito. Lo dice la ciencia y lo dice el corazón. Lo dice el instinto y el deseo. Lo grita cada célula de nuestro cuerpo. Y si nos liberamos de esa absurda programación que unos cuantos se obstinan por mantener, veréis como no nos cabrá ninguna duda de que ese llanto debe ser consolado inmediatamente. Ni uno, ni dos, ni diez, ni veinte minutos más tarde.

Y por favor, no dejes que nadie te convenza de lo contrario. Aunque sea un "mundialmente famoso" pediatra o presida una sociedad de neurología pediátrica. A la vista está que todo eso no es garantía de estar bien informado y actualizado. 

Y si necesitas argumentos científicos, sobran. Aquí te dejo este vídeo de la conferencia de uno de los grandes: Jaak Panksepp.


Jaak Panksepp - Human Nature and Early Experience from ACEatND on Vimeo.

Esta conferencia pertenece a 2010 Symposium Presentations del William J Shaw Center for Children and Families. Como podéis ver en el enlace hay más conferencias que tratarán el tema del desarrollo infantil y el papel que el estrés tiene en el mismo, así como la importancia y el impacto de una crianza acorde con las necesidades reales de los niños. Se han hecho symposiums en los años 2010, 2012 y 2014. Todos altamente recomendables y accesibles gratuitamente en internet. 

Pero hay más, mucho más. Cientos de artículos científicos que te demostrarán sin lugar a dudas que dejar llorar a tu hijo es malo. Algunos los encontrarás en la sección de "Argumentos en Contra de las CBTs para Tratar los Problemas del Sueño Infantil" de El debate científico sobre la realidad del sueño infantil. Otro artículo con excelentes citas bibliográficas es Desmontando a Estivill, de la psiquiatra infantil Ibone Olza. 

Y esto es solo un aperitivo. Hay tantas evidencias (evidencias científicas, por mucho que a algunos les pese y se empeñen en negarlas) de lo importante que es atender y consolar INMEDIATAMENTE el llanto de tu bebé, de no dejarlo solo llorando en la oscuridad de su habitación ni medio minuto, que afirmar que dejar llorar a un bebé NO ES MALO porque no está científicamente demostrado es la mentira más absurda y dañina que te pueden contar. 

Pero desgraciadamente, todavía te la están contando. 

jueves, 28 de abril de 2016

LA MATERNIDAD SUBROGADA EN TELEVISIÓN


Estoy enfadada. Muy enfadada. No debería escribir con semejante cabreo dentro, pero como llevo ya dos días y no se me pasa, más vale que lo suelte y que sea lo que Dios quiera. 

Todo ha comenzado con la visualización del programa Estando Contigo donde Irene García Perulero y Gema Lendoiro participaron con la sana intención de debatir sobre un tema tan controvertido y de implicaciones tan profundas como es la maternidad subrogada, esto es, la gestación de bebés en el útero de mujeres que reciben dinero a cambio de este servicio. 

Estoy muy enfadada con Tamara Gorro, quien convirtió todo el programa en un bochornoso espectáculo telebasurero, en el cual se dedicó a repartir insultos a diestro y siniestro, menospreciar a la ciencia (sí, esa misma ciencia gracias a la cual ella es madre, por cierto) e insultar a la inteligencia de los televidentes. Bueno, a la de algunos. Por lo que he leído en los comentarios de su muro de FB, también los hay que han sido engañados por su capacidad interpretativa de celébriti televisiva. Pero cómo puede alguien comportarse y tratar así un tema tan íntimamente ligado a su propia maternidad, es algo que ni entiendo ahora ni creo que llegue a entender nunca. 

Porque evidentemente ha sido un engaño, y de los gordos. Puro "espectáculo televisivo" ¿Verdad Tamara? Lástima que las otras dos invitadas fueran con la sana intención de desarrollar un debate serio. Me pregunto donde acaba la "televisión" en vuestra vida, (la de las celébritis, se entiende), si os queda algo a salvo de la infección de "telebasuritis" que parecéis sufrir.

Y me pregunto si sería posible salvar los medios audiovisuales de esta dinámica de amarillisismo barato para el mejor postor. A mí esto sí que me da vergüenza, y no el hecho de que haya mucha gente como Irene, Gema o yo misma que, consciente de las profundas implicaciones éticas, biológicas, médicas, sociales, económicas, políticas y filosóficas que conlleva la maternidad subrogada, consideramos necesario un debate serio, profundo y riguroso que incluya a todos los actores implicados -un verdadero ejercicio de gobernanza- antes de aprobar cualquier legislación al respecto. 

"Hay gente que no quiere la felicidad de los demás" repitió hasta la saciedad la señora Gorro. Pues sí. Hay gente que no queremos la felicidad de nadie a cualquier precio, ni siquiera la nuestra. Y somos muchos los que consideramos que hay un mundo más allá de nuestro propio ego y nuestras propias necesidades. Hay mucha gente que a la hora de plantearse ser padres pone por delante de su propio deseo el interés, la salud y el bienestar de la criatura que traerá al mundo. Gente que no está dispuesta a cumplir su voluntad "a toda costa y caiga quién caiga". Gente que no está dispuesta a hipotecar sus valores y sus principios en aras de cumplir incluso el más preciado de sus sueños. 

Y por favor, dejad ya esa película rosa-disney sobre mujeres millonarias con tres carreras universitarias, dos doctorados y un máster (1), dispuestas a gestar una criatura en su vientre para hacer felices a unos desconocidos, porque no cuela, de verdad. No cuela nada. 

Y si bien admito que existirán situaciones donde la verdadera y más profunda razón que tenga una mujer para gestar en su vientre un bebé del que no será madre -a pesar de todos los efectos nocivos comprobados (tanto para la madre como para el bebé) e incertidumbres asociadas al proceso- sea puro amor y puro altruismo, éstas son y serán muy minoritarias porque, no nos engañemos, dudo que de manera espontánea aparezcan todas la mujeres altruistas que serían necesarias para cubrir la demanda de úteros en caso de que el asunto se hiciera legal en España de la noche a la mañana. Dice El País que 800 parejas acuden cada año al extranjero buscando madres de alquiler. Seguro que si fuera legal este número se dispararía. Demasiado altruismo veo yo que se espera de una sociedad que mantiene miles de personas, mujeres embarazadas, parturientas, bebés, niños, enfermos y ancianos, en un campo de concentración a las puertas de Europa. No, el altruismo es un factor que en esta ecuación es muy, muy, muy minoritario. Los intereses económicos son y serán siempre los dominantes. No nos engañemos, por favor. Y en cualquier caso, ya lo dije antes y lo vuelvo a decir ahora: cuidado con lo que se considera "altruismo" y "acción humanitaria", porque lo que es así considerado hoy, puede descubrirse mañana como la mayor de las infamias.

Al lado de la cara rosa-disney que algunos pretenden presentar como única realidad -y que como ya he admitido, no digo que no exista- tenemos todo un abanico de rostros de la maternidad subrogada mucho más sórdidos, dolorosos, controvertidos y médica y éticamente cuestionables. Esos, aunque muchos no quieran verlos, también están ahí, deben ser puestos sobre la mesa y considerados a la hora de diseñar una legislación.

Legislación que debería tener como principal objetivo la protección del menor que va a ser producto de este procedimiento. Algo que en la actualidad no es una realidad. Ahora, en los países donde es legal, los más protegidos son los futuros padres. En todos los casos y países, el menor corre un serio peligro de acabar siendo un producto desechado en tierra de nadie: abandonado en un orfanato de mala muerte en el país de origen de la madre gestante en el mejor de los casos, o en un cubo de basura de la clínica abortiva de turno en el peor. Que hay "futuros padres" capaces de fecundar varios "úteros" para quedarse con el mejor producto es también una cruda realidad. Que hay "futuros padres" que se han echado para atrás en medio del embarazo porque sus circunstancias han cambiado, es otra puñetera realidad.  

Y en cuanto a las madres gestantes, (MADRES, sí, porque cuando una mujer tiene un bebé en su útero, para ese bebé ella es su MADRE, la única que conoce y siente hasta que les separen), admito que tal vez exista esa talentosa y millonaria profesional (la de las tres carreras y el doctorado) con ganas de pasar 9 meses vomitando y con los tobillos hinchados para que una desconocida pueda hacer realidad su necesidad de ser madre. Pero habrá una, no mil. De las otras 999 un número significativo saldrá de las "granjas" de madres de la india, donde alquilan su útero para comprar una casa mejor para su familia. O de mujeres como Sinaida (ver el primer vídeo del enlace), que esperaba poder comprarse un piso con lo ganado y acabó sin dinero y una boca más que alimentar, en su piso viejo, claro. 

Esta cara ya no gusta tanto ¿verdad? esta cara ya no es tan agradable de mirar de frente cuando todo tu cuerpo está inundado de instinto mater/paternal. Pero es necesario ponerla sobre la mesa y mirarla. Mirarla, aceptarla y, por favor, no volver a ignorarla ni a negarla. 

Y, desde luego, tener un mínimo de vergüenza y dignidad para no convertir en un espectáculo telebasurero una realidad tan importante como el necesario debate social sobre la maternidad subrogada. 





(1) Esta es una pequeña ironía que me permito dado mi alto nivel de adrenalina, debido a que Tamara Gorro dijo que no sabía cuantas carreras tenía la mujer que gestó a su hija. Muchas, por lo que pareció. Más que las que pudieran tener Gema o Irene, en todo caso. Mejor transformar la mala leche que me invade en humor, aunque maldita la gracia que me hace. 

miércoles, 27 de abril de 2016

CUANDO LAS PALABRAS SOBRAN

El caso es que nos dijeron que:

  • Había que alimentarlos cada x horas
  • Mejor con biberón que con teta. 
  • Luego que teta dos meses, no más.
  • Que había que suplementar a los tres meses... Más tarde se corrigieron: que a los 6 meses. Ahí quedó la cosa. Ya veremos hasta cuando
  • Que mejor que durmieran boca abajo. 
  • Que necesitaban dormir en su cuna y cuanto antes a su habitación. 
  • Que dejarles venir a nuestra cama era malo
  • Que había que empezar con papilla de plátano (x gramos) de desayuno, papilla de verduras (y gramos) en la comida y papilla de cereales (z gramos) en la cena. O no, porque el pediatra de la consulta de al lado de daba unas recomendaciones totalmente distintas. Y con los años cambiaron todavía más. Unos decían que tal alimento a los 4 meses y que tal otro a los 12. Y otros te decían que el primer alimento mejor a los 8 y el segundo podía ya a los 6. 
  • Que había que forzarles a dejar el pañal
  • Que había que forzarles a andar
  • Que había que forzarles a ser independientes
  • Que había que forzarlo todo, porque la letra con sangre entra y quién bien te quiere te hará llorar.
Y así todo

Y un día los biólogos evolutivos, los antropólogos,los etólogos y los etnólogos nos dijeron que todo eso era muy raro. Que ninguna especie mamífera o primate tenía comportamientos tan extraños con sus crías, y que en las culturas humanas había tantísima variabilidad que era imposible determinar "lo correcto" de manera universal. También nos descubrieron que las culturas más pacíficas y sanas eran esas que respetaban más la naturaleza del bebé, tanto en el parto como en los meses y años siguientes. La ciencia basada en evidencia empezó a demostrar que todas esas normas, arbitrarias y absurdas en su gran mayoría, estaban matando y enfermando niños. Eran estresantes y nocivas. Dificultaban la crianza, volvían locas a la madres y, en pocas palabras, se cargaban todo el placer asociado a la maternidad. 

Vamos, que se equivocaron de cabo a rabo. Lo estábamos haciendo todo mal. 

En su momento todo este conocimiento fue un soplo de aire fresco en una dinámica aberrante y claustrofóbica, y cuando los primeros pediatras y expertos de la salud infantil empezaron a llevar estas ideas a los padres en sus obras divulgativas fueron liberadores, beneficiosos y muy necesarios para contrarrestar y debilitar el paradigma imperante, favoreciendo la entrada a una nueva manera de vivir la maternidad y la paternidad, más acorde con lo que nos pide realmente el cuerpo. 

Y entonces fue el boom de la "crianza natural". La madre mamífera abrió los ojos. Reclamó parir a sus bebés y no separarse de ellos ni para dormir. Sacó las tetas de los sujetadores de aros y se sentó en el banco del parque con su hijo de tres años a darle de mamar. Le dejó los pañales hasta que el propio niño pidió quitárselos y corrió a cogerle en brazos cada vez que sintió que su hijo lo necesitaba.

Pero estas ideas y este tipo de crianza no tardó en levantar ampollas "sociales", como no puede ser de otra manera, porque la libertad da miedo, y el miedo nos obliga a encerrar cuanto antes todos los deseos, sentimientos y emociones en palabras racionales que nos clasifiquen adecuadamente la realidad. Y por eso desde hace ya unos años corren ríos de tinta intentando clarificar lo que es natural, respetuoso o con apego, como si hacer lo que nos sale de las entrañas necesitara un nombre y una guía para su ejercicio. Y cuando digo ríos de tinta, digo ríos de tinta, porque si toda la tinta que se ha utilizado para escribir los libros que hablan sobre el tema se echara al mar, seguro que subiría el nivel un par de metros. Todos tenemos algo que decir, nuevas normas que explicar y buenos y beneficiosos consejos que dar. Yo la primera, que conste. 

Y como a los humanos nos encanta sentirnos seguros dentro de las confortable jaula de las normativas, nos ha faltado tiempo para convertir una liberación en una nueva forma esclavitud. Y así necesitamos que nos digan, otra vez desde afuera, lo que hay que hacer y como hay que hacerlo siguiendo la "moda" de esta "nueva" crianza. Y ya estamos discutiendo si esto es natural, o respetuoso, o con apego o conductista. Si debes hacer esto para que sea respetuosos o aquello para que sea natural. Si está científicamente demostrado que los chimpancés lo hacen así, los yekuanas asá, y los sapiens del paleolítico totalmente diferente. 

Y ahora ya no solo tenemos pediatras que nos dicen que el niño a las 6 h reciba 10 minutos de una teta seguido de la papilla de cereales. Ahora podemos elegir leer o escuchar también al que nos "da permiso" para darle teta a demanda y dejarle dormir en nuestra cama, o incluso al más moderno de todos, nuevo producto de la realidad virtual de los blogs y los foros de crianza, que nos permite seguir excusándonos con las exigencias culturales por no poder atender las necesidades primales de nuestras criaturas, le encanta la idea de que nos sentimos "esclavizadas" por nuestra maternidad, culpables hasta la saciedad, y se siente con la responsabilidad de liberarnos de los determinantes "naturales" con los que la cruel madre naturaleza pretende mantenernos en nuestro inferior rol de sacrificadas madres cuidadoras. Y, por supuesto, está convencido de que es posible hacer frente al conflicto entre la naturaleza del hijo y las necesidades culturales de la madre de una manera absolutamente respetuosa para todos. Un verdadero malabarista. 


Y entre todo este guirigay parece que hemos perdido de nuevo la esencia de nuestra liberación -que no es otra que ejercer la maternidad como más placer nos dé a nuestro hijo y a nosotras, ya que maternar no es otra cosa que satisfacer deseos primales- y un cambio de paradigma absolutamente femenino ha vuelto a masculinizarse por esta maldita necesidad de racionalizarlo todo, perdiendo así toda su esencia, porque en las palabras de estos pediatras y expertos (hombres y mujeres, que conste, que la masculinidad no entiende de géneros) sigue estando la misma capacidad de desconectarnos de nuestros deseos que en las de aquellos expertos"convencionales" del siglo pasado. 

Porque en la verdadera nueva crianza del cambio de paradigma las normas no salen de fuera, sino de dentro -de dentro del cuerpo de cada madre y cada bebé- y es la sociedad humana la que debería respetar y adaptarse a estos deseos primales de las madres y de los hijos. Esta es la única norma escrita que debería existir sobre ella. 

Porque es una crianza que enfrenta, reta y cuestiona las mismísimas bases del patriarcado: la desconexión entre cuerpo y mente.  Una maternidad que va mucho más allá de teorías científicas o determinantes culturales y/o naturales, y que está muy por encima de todas esas cuestiones por las que nos encanta enzarzarnos en estériles e interminables debates, o rellenar páginas y páginas de libros con instrucciones de como ejercerla correctamente. 

Es la crianza del placer. 

Es puro sentimiento.

Es pura libertad. 

Es puro deseo

Es puro Amor.

Y bajo mi punto de vista el resto de palabras sobran y su nombre es lo de menos. Que cada uno le llame como mejor le parezca y sienta que la representa, si es que necesita ponerle un nombre.