lunes, 3 de julio de 2017

¿QUIERES REGULAR LA MATERNIDAD SUBROGADA?



Últimamente se habla mucho sobre la regulación de los vientres de alquiler. Los defensores argumentan que existe el "derecho" a ser padres; que cualquier mujer debe tener la libertad de gestar un bebé para otros, si eso es lo que quiere; que hay muchísimas mujeres (con varias carreras universitarias y altísimo nivel socioeconómico) dispuestas a hacerlo por mero altruismo, sin recibir beneficios de ningún tipo; y que los que estamos en contra somos unos egoístas sin corazón que no tenemos la mínima empatía con la dura situación de las parejas, o no parejas, que desean ser padres y no pueden.

Pero, lo cierto, es que la realidad de esta práctica es muy distinta a la foto tipo Disneyland que nos quieren mostrar los defensores, y esta regulación tan reclamada por los interesados, y que presentan algunos partidos políticos, lo último que pretende es proteger los intereses y derechos del bebé producto del proceso o de la madre gestante. 

Por favor, no nos engañemos. Esta regulación está diseñada para proteger EXCLUSIVAMENTE los intereses de los receptores y los intermediarios. 

Y si no, pues os gustará mucho la propuesta que os dejo a continuación, centrada en la defensa de los derechos del bebé y la mujer gestante:
  1. La gestante es dueña de su cuerpo en todo momento y durante todo el proceso se respetará su libertad, estando prohibido prohibirle u obligarle a nada por contrato. Esto implica también que se puede echar atrás en cualquier momento. Puede decidir interrumpir el embarazo (dentro de la legalidad del país en el que se encuentra), no interrumpirlo aunque haya malformaciones o enfermedades o quedarse al niño tras el parto.
  2. La gestante cobrará de acuerdo al riesgo, esfuerzo, dedicación y duración de su servicio. Esta cantidad no podrá ser ser inferior a 100.000 euros netos para ella. (Y dejémonos de altruismos hipócritas, por favor. Todos sabemos que las mujeres realmente dispuestas a hacerlo por altruismo, psicológicamente sanas, se podrán contar con los dedos de una mano y ni de lejos cubrirán esa demanda que se pretende regular. Y como pagar, se va a pagar, que menos que se pague lo que merece cobrar una mujer que gesta un ser humano).
  3. El bebé nunca será producto de gametos anónimos. La identidad e historia de los donantes deberá estar convenientemente documentada y a disposición del sujeto producto del proceso en cuanto este lo reclame.
  4. El parto nunca será provocado sin razones médicas reales. Se priorizará un parto natural que sólo será intervenido en caso de riesgo REAL para la salud del bebé o la madre gestante. Nunca se modificará por el interés de los receptores o de los intermediarios.
  5. Tras el parto al bebé se le permitirá tomar el calostro de la madre gestante, por lo que será colocado sobre su pecho los primeros tres días de vida extrauterina. El paso al pecho de la madre receptora se producirá de manera gradual para minimizar al máximo el daño causado por la separación de la madre, esto es, la herida primal.
  6. La madre receptora (y esto va a ser de lo más polémico pero, que porras, prima el interés del bebé, así que yo lo suelto...) se estimulará la producción de leche por lo que seguirá un programa los meses previos al nacimiento debidamente dirigida por una IBCLC o asesora de lactancia. Si no consigue producir leche o no produce suficiente, tras el nacimiento del bebé se dará prioridad al uso del relactador sobre el biberón convencional. En este caso, el relactador se rellenará con la leche de la madre gestante, al menos los 6 primeros meses en la que la lactancia debe ser exclusiva. Si no hay madre receptora, o la madre receptora no consigue producir nada de leche, la madre gestante proveerá con la suya al bebé durante los dos primeros años de vida. Para ello se facilitará el almacenaje y transporte de la leche materna en las condiciones óptimas, todo a cargo de los padres receptores. Por cada litro de leche la madre gestante recibirá la cantidad de 100 euros adicionales que se cobrarán mensualmente. 

¡Ah!!!! ¿que así no???????

Ya...... Así a nadie le interesa que se regule ¿verdad?

A mí, tampoco, por supuesto. Porque el solo hecho de engendrar una criatura para separarla de la madre gestante y entregarla, con un intercambio de dinero por medio o sin él, me parece una aberración.

La maternidad es demasiado sagrada para convertirla en esto.



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2 comentarios:

  1. Buenas tardes María,
    Comparto totalmente contigo la opinión sobre la maternidad subrogada, sin embargo hay un asunto sobre el que prácticamente ninguna mujer se pronuncia y, como tú eres una mujer valiente, me tomo la libertad de preguntarte directamente: ¿Qué opinas de la donación anónima de óvulos y esperma?
    Por un lado, yo entiendo que son la única manera que tienen mujeres solteras, lesbianas o con una pareja estéril para tener hijos, y no encuentro motivos para negarle a nadie esta experiencia. Pero por otro lado, eso también es mercantilización, no de un ser humano pero sí de los gametos. Nada más y nada menos que del 50% del ADN presente en todas sus células. Por otro lado está el tema del anonimato, que supone al futuro hijo desconocer una parte importante de sí mismo.. Es un asunto peliagudo... Y me gustaría mucho saber tu opinión. Gracias de antemano y un abrazo.

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  2. Como tú bien dices, yo veo inaceptable lo del anonimato, teniendo en cuenta el derecho a saber sus orígenes biológicos que tiene la persona engendrada con estos gametos.

    En cuanto a la "comercialización" de los mismos.................. pues ya no sé que decirte. No son seres humanos, son gametos. Para mí entraría dentro de la comercialización de cualquier otro producto del cuerpo humano: órganos, sangre, leche, etc.....

    Tampoco es lo mismo donar semen que óvulos, ya que la extracción de óvulos requiere de un procedimiento con riesgos significativos para la donante.

    Así que sí... incluso cuando se prohibiera el "anonimato" el asunto sigue siendo peliagudo :/

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